Un atentado suicida con explosivos en una mezquita chiita al sur de Afganistán dejó al menos 41 personas muertas y unos 70 heridos. Sayed Rohullah, guardia de seguridad de la mezquita, contó que «oímos disparos. Dos personas entraron y dispararon a los guardias, que abrieron fuego. Uno de ellos se hizo estallar y después se hicieron estallar otros dos». El jefe de la policía talibán en Kandahar, Maulvi Mehmood, aseguró que «todos los servicios de seguridad» estaban «trabajando para encontrar a los implicados y castigarlos». Navegación de entradas Diputados de Chile presentaron acusación para destituir al presidente Piñera Bolsonaro será denunciado penalmente por su gestión durante la pandemia