El Estado Islámico (EI) se atribuyó el doble atentado que provocó una matanza en inmediaciones del aeropuerto de Kabul, la capital de Afganistán, a través de un mensaje difundido por el canal de la milicia extremista.
Dos suicidas cargados con explosivos y hombres armados con fusiles atacaron a una multitud en la entrada de la estación, donde se agolpan miles de personas que quieren salir del país.
Los ataques son los primeros de su tipo contra civiles afganos y ciudadanos extranjeros desde que los talibanes reconquistaron el poder en Afganistán.

El general Kenneth F. McKenzie, jefe del Comando Central de Estados Unidos, responsabilizó a la milicia extremista del ataque en el que 12 militares norteamericanos murieron y otros 15 resultaron heridos.
«Vamos a continuar con nuestra misión», aseguró en referencia a la evacuación antes del 31 de agosto, fecha impuesta por la Casa Blanca para la retirada definitiva del país.