Al inicio de la actual gestión municipal de Trelew, el intendente Gerardo Merino y otros funcionarios, al unísono, cuestionaron la dimensional planta política que rodeó al exjefe distrital, Adrián Maderna.
Todos se tomaban la cabeza mientras identificaban a cada uno de los funcionarios de la gestión precedente. Incluso se los juzgaba por su pasado, con un margen justificado. Sin embargo, la historia se escribe con el mismo trazo.
Merino tiene 352 cargos políticos. Y el 40% de esa planta ya trabajó con Maderna. La presente gestión sorprende todo el tiempo, no se permite un segundo de paz.
Apenas inició su gobierno, el médico veterinario firmó la designación de 280 cargos. Ya transitando el tercer año de su gestión, a Merino lo acompañan 352 funcionarios. Una estructura ciclópea para una ciudad demográficamente limitada, donde los problemas se pueden atender sin tanta burocracia y lo diario es fácil de contener.
La cifra fue revelada a los gremios que participaron en la reunión paritaria de este viernes. Un encuentro donde los sindicatos se retiraron bastante molestos.
La razón: el Municipio ofreció el 5% de incremento salarial. Una suma ínfima, cuando se compara con otros gastos y donde está latente el escándalo por el uso de las tarjetas corporativas del Banco del Chubut.
También hubo otra oferta por parte de la patronal. Los 135 mil pesos que se dieron como bono, el arco gremial solicitó que se incorpore al básico de la forma en que el Ejecutivo determine.
Durante la negociación, el Municipio propuso que esos 135 mil pesos alcancen también a los cargos políticos y no al personal de carrera. Una propuesta que no cayó bien entre los gremios que participan de la paritaria.
No hay acuerdo por ahora y la reunión se retomará el lunes a las 12.