El gobernador fortalece su presencia territorial camino al 2027. En la provincia, Catalán -uno de los dirigentes que acompañó al mandatario provincial desde el primer momento- aparece como uno de los principales armadores del PJ en este distrito.

El amplio triunfo del gobernador bonaerense Axel Kicillof en las internas peronistas del distrito más poblado del país repercutieron en otras provincias que buscan afianzar liderazgos, a partir de una reconstrucción sólida del PJ que constituya una opción electoral genuina a La Libertad Avanza.

En Chubut, algunos sectores del peronismo celebraron la victoria del mandatario provincial bonaerense; son esos que confiaron desde el primer momento en su capacidad de conducción. Ese puñado de dirigentes capitalizó el desempeño electoral del gobernador y se sitúa en un lugar de privilegio frente al resto de los dirigentes del PJ que en los últimos tiempos coquetearon con otros espacios ante lo incierto.

Consolidado como líder natural del peronismo –respaldado por los números de la elección del domingo-, Kicillof encamina su proyecto presidencial 2027. Y en Chubut tienen una leve ventaja aquellos que no vacilaron en exponer su acompañamiento.  

La política argentina suele mostrar primero sus movimientos en Buenos Aires. Y lo que hoy está ocurriendo allí es, sin dudas, una radiografía del escenario político que comenzará a replicarse en todo el país.

Mientras crece el debate sobre el rumbo económico y social del Gobierno Nacional, distintos sectores del peronismo, del empresariado productivo y de la dirigencia territorial empiezan a reorganizarse alrededor de un proyecto que vuelva a poner en el centro al trabajo, la producción y el desarrollo nacional.

En ese contexto, el liderazgo de Kicillof aparece cada vez con más fuerza como una referencia para construir una alternativa política de cara a 2027.

Ese mismo proceso de reorganización política también comienza a sentirse en las provincias. En Chubut, por ejemplo, ya se trabaja en la construcción territorial de este espacio donde Luis Alberto Catalán emerge como uno de los principales armadores provinciales para consolidar un proyecto político que represente a los trabajadores, a la producción y a las economías regionales.

Lo que hoy se mueve en Buenos Aires no es un hecho aislado: es el inicio de un reordenamiento político nacional. Y en cada provincia comenzarán a aparecer los dirigentes que asuman la responsabilidad de construir esa alternativa.

La Argentina que viene no se construirá desde el ajuste ni desde la especulación financiera. Se construirá desde el interior productivo, desde las provincias y desde el trabajo.

Y ese proceso ya está en marcha.

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