Greenpeace sobrevoló Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén y documentó el grave impacto ambiental de los incendios forestales, que en la provincia de Chubut ya arrasaron cerca de 30.000 hectáreas de bosques, plantaciones, pastizales y viviendas. La organización ecologista denuncia falta de prevención, brigadistas y aviones hidrantes para afrontar con seriedad los efectos de la crisis climática y de los pinos exóticos, que aumentan los riesgos.

La organización ambientalista aseveró que los bosques se queman “negligencia e intencionalidad” humana. Pero también “cuando se recortan presupuestos, cuando se mira para otro lado”.

Greenpeace documentó el daño ecológico en Chubut, producto de los devastadores incendios registrados en la cordillera. Desde el aire, la organización ambientalista fotografió las áreas de bosques y campos consumidos por el fuego. Atribuyó que la mayor parte del daño ocurre por “negligencia o intencionalidad” humana.

Sin embargo, los incendios también se generan cuando “se recortan presupuestos, se mira para otro lado o se niega la responsabilidad humana en la crisis climática”. Por ello, “seguir negando o subestimando sus efectos, largamente advertidos por la ciencia y el movimiento ecologista, es una irresponsabilidad política”.

Greenpeace también acusó que el Estado tuvo una “respuesta deficiente”, ante lo que fue “un ecocidio anunciado” por “falta de prevención y controles”.

La organización mencionó además que ya se quemaron cerca de 30 mil hectáreas.

EL TEXTO DE LA ORGANIZACION

Greenpeace sobrevoló Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén y documentó el grave impacto ambiental de los incendios forestales, que Chubut ya arrasaron cerca de 30 mil hectáreas de bosques, plantaciones, pastizales y viviendas. La organización ecologista denuncia falta de prevención, brigadistas y aviones hidrantes para afrontar con seriedad los efectos de la crisis climática y de los pinos exóticos, que aumentan los riesgos.
Según reportes oficiales preliminares, desde mediados de diciembre pasado los principales incendios en la Patagonia se están produciendo Chubut: en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén (15.000 hectáreas, contenido), en el Parque Nacional Los Alerces (12.000 hectáreas, aún activo); y en El Turbio (3.000 hectáreas, contenido).
Greenpeace sobrevoló Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén y documentó el grave impacto ambiental de los incendios forestales, que en la provincia de Chubut ya arrasaron cerca de 30.000 hectáreas de bosques, plantaciones, pastizales y viviendas. La organización ecologista denuncia falta de prevención, brigadistas y aviones hidrantes para afrontar con seriedad los efectos de la crisis climática y de los pinos exóticos, que aumentan los riesgos.
“Sequías prolongadas, temperaturas extremas, vientos intensos, sumados a la expansión descontrolada de pinos exóticos, conforman un cóctel explosivo. A esta altura, seguir negando o subestimando los efectos de la crisis climática, largamente advertidos por la ciencia y el movimiento ecologista, es una irresponsabilidad política que se paga con bosques y viviendas. Hace falta mucha más prevención, más controles, más brigadistas, más aviones hidrantes para el ataque rápido a los focos, erradicar las plantaciones y penalizar la destrucción de bosques, ya sea mediante el fuego o la topadora”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.
Un informe de la Dirección Provincial de Aguas de Río Negro afirma que el año pasado en la Cordillera las lluvias disminuyeron un 43%, mientras que la nieve estuvo un 37% por debajo de la media anual. Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional estimó que, en la zona cordillerana de Chubut, Río Negro y Neuquén, durante las primeras semanas de enero la temperatura estuvo 7 grados por encima de la media.
En 2025, el procesamiento satelital de la organización ecologista estimó que la superficie de Bosques Andino Patagónicos afectada el último verano por incendios fue de casi 32.000 hectáreas. El área quemada se cuadruplicó en comparación con la temporada anterior y, por su enorme magnitud e impacto, se trataron de los peores incendios forestales de las últimas tres décadas en la región.
En este contexto, trabajadores de la Administración de Parques Nacionales denunciaron que sólo cuentan con 400 brigadistas, cuando el mínimo debería ser 700, para cubrir 5 millones de hectáreas que están bajo su jurisdicción y poder asistir a las provincias, cuando se los convoca, a través del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
“Lo que vive Chubut es un ecocidio anunciado. Miles de hectáreas de bosques quemadas que tardarán más de cien años en restaurarse. Pero el bosque no se quema solo. Se quema cuando se recortan presupuestos, cuando se mira para otro lado, cuando se niega la responsabilidad humana en la crisis climática y sus consecuencias, cuando se improvisa en lugar de planificar. Se quema cuando se llega tarde”, afirmó Giardini.
Un informe conjunto de organizaciones ambientalistas advierte que estos grandes incendios no son fenómenos aislados ni meramente naturales, sino que son resultado de decisiones humanas estructurales y de una respuesta estatal deficiente frente a la creciente crisis climática.
Se estima que el 95% de los incendios forestales se producen por el accionar humano ya sea por intencionalidad, negligencia o accidentes por fogatas, asados y colillas de cigarrillos mal apagados, la preparación de áreas de pastoreo con fuego y la quema de residuos forestales.

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