Las protestas contra el aumento del precio del gas -un estallido que comenzó hace 5 días-, ya dejaron decenas de muertos y miles de heridos y detenidos en Almaty, la ciudad más grande de Kazajistán. Se registraron edificios gubernamentales incendiados y comercios saqueados. El gobierno respondió con una «operación antiterrorista» apoyada por fuerzas militares rusas. Se impuso un toque de queda y declaró el estado de emergencia en todo el país. Hay un bloqueo de señales en los celulares y cortes en el servicio de Internet y varios aeropuertos permanecían sin operar. El presidente kazajo, Kassym Jomart Tokayev, pidió ayuda para combatir lo que definió como una alzada de «grupos terroristas», a los que acusó de haber recibido «entrenamiento en el exterior». Para intentar atajar la crisis, el gobierno anunció que impondría un límite a los precios del combustible que regirá durante 180 días. Además dispuso la renuncia de todo el gabinete. Navegación de entradas Haití: el primer ministro resultó ileso tras el ataque de un grupo armado En Brasil se derrumbó un cañón y murieron al menos 7 personas y hay decenas de heridos