Los meteorólogos calificaron como «históricas» a las inundaciones que azotaron Tennessee, en el sur de Estados Unidos, y que ya dejaron al menos 21 muertos y decenas de desaparecidos. Durante el fin de semana, cayeron más de 38 centímetros de lluvia y, según informaron las autoridades locales, los daños podrían ser aún mayores. El fenómeno arrasó caminos rurales, carreteras y puentes, y provocó que miles de personas se quedaran sin electricidad. El río Piney, en el condado de Hickman, creció casi 3,6 metros por encima de su récord histórico. Las autoridades impusieron un toque de queda nocturno mientras continuaban con las operaciones de rescate y de búsqueda de desaparecidos. Navegación de entradas Tras la victoria de Castillo en Perú, denuncian el armado de un golpe de Estado La misión argentina de Cascos Blancos ya instaló un hospital modular en Haití