La concejal de Por Trelew recordó que el intendente Merino había señalado que terminaría con la entrega de ese material, sin embargo, “estamos en la misma”.
La primera medida ante la lluvia -una moneda de cambio en toda gestión municipal de Trelew- es la distribución de nylon para resistir al escurrimiento del agua. Distintos gobiernos locales aplicaron la misma asistencia ante la urgencia, sin embargo, es paliativa.
Improvisación frente a la falta de planificación. En otros términos, pero refiriendo al caso, la concejal del bloque unipersonal Por Trelew, Alicia Severich, criticó la continuidad de la entrega de nylon como respuesta a las inclemencias.
Enumeró que varias administraciones municipales acuden a lo análogo, lo que evidencia escasas ideas que apunten revertir o modificar esa política asistencial. Ocurrió con la última lluvia. “Asistimos al CPS de barrio INTA a consultar cuántas familias pidieron asistencia de nylon, nos encontramos con que la persona que se dedica a distribuirlo está solo por la tarde”, declaró la edil.

Y continuó: “La consulta tuvo que ver con las demandas que ocurren por la mañana, y quienes estaban en ese momento en el lugar señalaron que solo se dedicaban a repartir el material que ya quedaba reservado del día anterior. Entiendo que se está priorizando el control sobre las necesidades de las familias, pero continuamente la asistencia con cada lluvia sigue siendo el nylon”.
Recordó, durante su intervención en la sesión del Concejo Deliberante, que “solo un intendente había señalado que no quería repartir más nylon, sino que quería arreglar techos y repartir chapas, ese fue Gerardo Merino. Sin embargo, estamos en la misma. De hecho, en algunos archivos observé que él dijo que estaban repartiendo menos nylon que antes, con lo cual me queda una duda: si se reparte menos que antes es porque no se encuentra a la persona que los reparte o porque se hicieron arreglos de techo”.
También “fui a la Coordinación de Viviendas a consultar si se estaban repartiendo chapas, me dijeron que no, que no había material. Estaban a la espera de una nueva compra”.
Al culminar, añadió: “Todos sabemos que la zona oeste es de las más vulnerables; que el sector Costanera sigue siendo un interrogante sobre quién tiene que asistirlo. Es urgente, se trata de familias, infancias y ya no se puede recuperar”.