La suba de tasas municipales e Ingresos Brutos desanimaron al visitante. Sumado a un férreo control del tránsito con fines recaudatorios. Incluso, finalizada la primera quincena de enero, Sastre reconoció que los números “no son los esperados”. Culminó la primera quincena de enero, y el destino turístico por excelencia en la costa chubutense padeció la recesión, que golpea en casi todo el país. En Puerto Madryn, reconoció el intendente Gustavo Sastre, los números “no fueron los esperados”. Y quizás responda a factores endógenos más que exógenos. El mandatario aludió que la situación que atraviesa la ciudad del golfo Nuevo se enmarca en un contexto difícil para diferentes destinos de la Argentina que no pueden revertir la competencia de destinos y playas del extranjero. La primera quincena de enero finaliza y los números de afluencia turística no se ubican en el porcentaje que se esperaba desde el sector público. Sastre planteó que “no son las cifras que esperábamos; estamos por debajo del mismo momento del año pasado”. El jefe comunal explicó que “hay destinos fuera del país que se vieron beneficiados y eso impacta en las ciudades turísticas argentinas”. Sin embargo, el intendente omitió ciertos detalles: su Intendencia aumentó los impuestos en forma desmedida, situación que se traslada a los precios del consumidor final espantando a turistas. Al mismo tiempo, incrementó en plena época turística el control de tránsito con claras intensiones recaudatorias; de hecho, licitó fotomultas para convertir el destino en una réplica cordobesa del “multazo”. Sabido es que el Municipio atraviesa dificultades económicas extremas, rasca el fondo del tacho para pagar los sueldos de la abultada planta militante, la que acomoda fuera del edificio municipal en los famosos «Municerca», que pululan por todos lados y albergan en su interior una cantidad incierta de empleados. Prestadores de servicios no cobran desde los primeros meses del 2025, algunos con deudas de cientos de millones. La respuesta del Ejecutivo parece venida del presidente Javier Milei: “NO HAY PLATA”. Lo tragicómico del asunto, es que desde Hacienda les proponen a los proveedores que salgan ellos a buscar deudores de impuestos y de Ingresos Brutos para descontar pagos. CASO PARANÁ Un lugar distintivo de Puerto Madryn como playa Paraná se convirtió en un coto recaudatorio, cualquiera que tenga una casa rodante puede ganarse unos pesos previo pago de un canon al municipio, claro, esto trajo como consecuencia un caos vehicular y desaparición absoluta de ese enclave turístico. Después, se queja de que la gente no visita la ciudad. Navegación de entradas En Rawson utilizan cabos de amarre como reducidores de velocidad, pese a su prohibición ISSyS aún no presentó balances del 2025 y crecen las especulaciones