El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel instó a la paz, tras las manifestaciones ocurridas el 11 de julio, e insistió en responsabilizar a EE.UU por el descontento social. El mandatario propuso hacer un análisis crítico y autocritico de las causas que provocaron los disturbios, y al mismo tiempo pregonó el respeto entre ciudadanos de la isla. Díaz-Canel abundó que ocurrido fuer alentado desde el exterior, y para evitar que suceda nuevamente se aplicará la ley con garantías procesales establecidas. Los hechos, de acuerdo a lo expuesto por el presidente, coincidieron con el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EEUU desde hace casi 60 años, y el rebrote de la pandemia del COVID-19. Navegación de entradas En Bolivia, la policía confirmó el envío irregular de armas desde Argentina Durante el año pasado, El Vaticano registró 89 movimientos financieros “sospechosos”