El Senado avanzó con la firma de un dictamen para reformar la Ley de Salud Mental. El proyecto impulsado por el Gobierno habilita las internaciones involuntarias en determinadas situaciones de riesgo, incorpora las adicciones como problemáticas de salud mental y mantiene la prohibición de crear manicomios.
La iniciativa obtuvo el respaldo del oficialismo, la UCR, el PRO y otros bloques aliados, tras incorporar modificaciones para facilitar su tratamiento. La Libertad Avanza busca llevar el proyecto al recinto durante la próxima semana, aunque el debate legislativo todavía debe continuar.
Entre los principales cambios, se establece que un médico podrá disponer una internación involuntaria ante un riesgo grave para la vida o la integridad física del paciente o de terceros. La medida deberá ser revisada por un equipo interdisciplinario dentro de las 48 horas y comunicada a la Justicia.
El proyecto también amplía el alcance de la ley para incluir distintas adicciones, como la ludopatía, y establece condiciones específicas para la atención de menores, que deberán ser asistidos por equipos especializados y permanecer internados en espacios separados de los adultos. Además, contempla mecanismos de cooperación financiera entre la Nación y las provincias.
Durante el debate, el oficialismo defendió la reforma al sostener que busca anticiparse a situaciones de riesgo y mejorar la respuesta del sistema sanitario. En contraposición, el senador justicialista Jorge Capitanich pidió postergar el tratamiento para profundizar el análisis del financiamiento, los recursos humanos y el consenso con las provincias. La discusión continuará en el Congreso.
Foto: NA.