“Las infancias crecen entre la basura y en condiciones de extrema precariedad”, definió la concejala de Por Trelew. Pocas veces se expuso en el Concejo Deliberante de Trelew la complejidad que atraviesan las familias del asentamiento Costanera. Un cordón semiurbanizado, carente de lo básico, donde la indigencia es inocultable. Un rincón de la ciudad concurrido previo a cualquier elección, pero olvidado cuando las urnas cierran. Solo la minoría, al menos en el recinto legislativo, insistió para comprender la composición estructural del lugar, cimentado desde la ocupación cómplice de terrenos. Un espacio condenado al olvido, al letargo administrativo de gestiones incapaces y dependiente de la burocracia estatal. El Partido Por Trelew insistió en reiteradas oportunidades avanzar en acciones reales para, posteriormente, idear mecanismos que generen oportunidades paras las familias allí asentadas. Lógico, desde un bloque reducido es un desafío, ya que por costumbre las mayorías legislativas evitan el tema o prefieren el silencio condicionado. En su primera intervención del 2026, la concejala del partido municipal, Alicia Severich, introdujo el tema para que no quede en los recuerdos del recinto. Mencionó que en los últimos años hubo “promesas incumplidas”. Y recordó que “en el 2022, esta banca, solicitó al Ejecutivo un informe detallado sobre la situación de las manzanas ocupadas en Costanera y sectores aledaños”. “Se pidió información acerca del relevamiento de familias, certificados de ocupación, actividades administrativas para regularizar la situación y planes de adjudicación de lotes. Esa nota no se respondió”, esgrimió la concejala. Memoró que el sector nació como “una toma en plena campaña electoral. Más de 600 familias ocuparon el predio del INTA, en un contexto atravesado por promesas políticas que nunca se materializaron. Y lo que empezó como una necesidad urgente, se transformó en un asentamiento estructural. Familias, jóvenes, trabajadores informales y niños creciendo en condiciones de extrema precariedad”. SIN RESPUESTAS Más en la proximidad, cuando asumió el intendente Gerardo Merino, “se anunció un relevamiento y un supuesto plan de urbanización. Se mencionó gestionar servicios y dar respuestas. Ya en el 2026, no las vemos”. En el lugar “no hay agua potable, red cloacal, transporte público; tampoco planificación urbana. Hay infancias creciendo entre basuras, conexiones eléctricas precarias y mangueras improvisadas para acceder al agua. La precariedad en Costanera no es un detalle, es una condición estructural”, lanzó. “Y lo más grave: nadie asume responsabilidades con claridad. Durante años se permitió el desorden, la venta informal de lotes, las familias que pagaron por terrenos sin ningún sustento legal. Viven con miedo a desalojo, estafas o conflictos internos”, trazó la concejala. Aseveró que el Estado “estuvo ausente cuando debía ordenar; y ahora cuando debe resolver. No alcanza con discursos. La pregunta es: ¿A quién le importa el asentamiento Costanera?”. Navegación de entradas Policías se movilizaron en Esquel en desacuerdo con el 3% Organizaciones y familias se movilizaron en Trelew por la crisis en discapacidad