Sin embargo, los padres de los estudiantes reclamaron que se caen pedazos de techo, pérdidas de agua e inconvenientes con el sistema eléctrico.
El ministro de Educación, José Luis Punta, definió que la Escuela 20 de Rawson “no tiene problemas estructurales graves” solo se están haciendo reparaciones sobre situaciones que “deben hacerse cada tanto”. De este modo, trató de bajar el volumen a las manifestaciones realizadas por los padres de los estudiantes que concurren a la institución, que denunciaron caída del techo en algunos sectores, presencia de agua por rotura de cañerías e inconvenientes con el sistema eléctrico.
Incluso, a inicios de esta semana, un grupo de padres organizó una protesta para exponer algunas fallas edilicias y que Educación responda sobre el particular. Sin embargo, ninguna autoridad gubernamental asistió al colegio; la respuesta oficial fue a través de otros medios de comunicación.
Punta señaló que desde el Gobierno existe preocupación y que ya se venían “haciendo trabajos de contingencia, pero en los últimos días -después de que el reclamo se expandiera en redes sociales- iniciamos la impermeabilización y mampostería para que directivos, docentes, auxiliares y estudiantes trabajen en un ámbito mejor”.
Reconoció que “la situación es compleja”, pero el establecimiento “no tiene problemas estructurales graves, sino (resolver) los inconvenientes que se deben hacer cada tanto”.
Descartó que se suspendan las clases, aunque “si surgiera algún problema puntual la dirección de la escuela y supervisión están en condiciones de decidir”.

En tanto, los padres de los estudiantes elevaron su queja ya que “se caen pedazos de techo, existen peligros con la electricidad, hay agua en toda la escuela”, pero los arquitectos de Provincia señalaron a los directivos de la Escuela 20 que “el establecimiento está en condiciones”.
Los papás relataron que “en invierno estuvieron sin gas, los chicos estaban en las aulas con camperas de abrigo para que no pasen frío, muchas veces se suspendieron las clases de gimnasia porque el SUM se cae a pedazos. El deterioro es en toda la escuela. Más allá de que los profesionales dicen que se puede dictar clases, los padres observamos que el edificio está dañado”.
“Queremos que Educación nos dé una respuesta, apostamos a que los estudiantes continúen con las clases, pero no en estas condiciones”, expresaron.
Fotos: Mario Retamal.