Duro descargo de empleados policiales, tras la muerte de un sargento en Comodoro Rivadavia. “¡Decimos basta! No queremos más abandono ni silencio”, escribieron en un comunicado.

La muerte de un sargento de la Policía del Chubut en Comodoro Rivadavia reavivó la polémica por los sueldos en el sector. Mientras varios uniformados sostienen la economía entre los trabajadores es magra y desencadenan situaciones trágicas, desde las altas esferas del Ministerio de Seguridad y Justicia apuntan a que, en el caso puntual del sargento Daniel Díaz -fallecido el martes por la noche-, hubo asuntos “personales respetables”.

A ello, el ministro Iturrioz sumó que “existe un gabinete psicológico” para contener a los trabajadores policiales. Sin embargo, apenas sucedido el lamentable episodio, desde la ciudad petrolera hicieron público un comunicado donde advierten que “no queremos más silencio ni abandono”.

Y tampoco “queremos perder más compañeros por la indiferencia y la presión constante que atraviesa el personal”.

El comunicado, señala lo siguiente: “A nuestro compañero Daniel lo sacaron injustamente de una dependencia donde se encontraba estable y lo trasladaron a otro destino que destruyó completamente su economía y su vida personal. Tenía que sostener un alquiler, mantener a sus dos hijos pequeños y sobrevivir con un sueldo que no alcanza para vivir dignamente. Después de pagar sus obligaciones, no le quedaba absolutamente nada”.

Todo eso ocurre “mientras tanto, quienes conducen la Institución siguen mirando para otro lado”.

Apuntaron que “vivimos trabajando en retenes, soportando frío extremo, y nos exigen estar parados más de 5 horas sin relevo, muchas veces sin ropa adecuada, sin insumos y sin condiciones dignas. Si nos enfermamos, ni siquiera contamos con dinero suficiente para comprar medicación. Los adicionales parecen ser privilegios reservados para amigos acomodados, mientras el resto del personal queda abandonado. Y, aun así, si un empleado llega dos minutos tarde después de viajar kilómetros para cumplir servicio, le quitan el adicional sin importar la situación humana detrás de cada compañero”.

“¡¡¡Hoy decimos basta!!! No queremos más silencio, no queremos más abandono y no queremos seguir perdiendo compañeros por la indiferencia y la presión constante que atraviesa el personal policial. Exigimos respuestas urgentes, condiciones dignas de trabajo”, añadió la nota.

Expusieron que “la salud mental del personal policial también importa. Detrás del uniforme hay personas, familias e hijos que sufren las consecuencias de un sistema que hace años dejó de cuidar a quienes lo sostienen todos los días”.

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