La pandemia demoró muchos procesos electorales. De hecho varias instituciones hoy funcionan bajo prórroga de mandatos de sus conductores. Desde vecinales hasta gremios se impidieron recurrir a las urnas para ofrecerse oxígeno.
Paulatinamente, mientras el coronavirus lo permita, las flexibilizaciones decididas oportunamente normalizarán cada momento de la vida, y con soltura se retomarán las prácticas habituales previas a la irrupción del virus.
Quizás también, el protocolo sanitario aprobado para celebrar las elecciones en septiembre y noviembre sea el modelo a considerar por otras instituciones democráticas para avanzar con la reestructuración interna. Habrá que esperar, en todo caso, cuál es la voluntad en cada lugar.
Por lo pronto, ya empiezan a moverse las aguas en el vasto mar del Sindicato de Petroleros y Gas Privado del Chubut. Dos mortales -tal vez un poco más-, quieren derribar el imperio construido por el confrontativo Jorge “Loma” Ávila, asentado en el sector a base de declaraciones rimbombantes.
Carlos Martínez y Mario Mansilla, dos apellidos desequilibrantes dentro de la estructura petrolera, ya “unificaron ideas” para diagramar un modelo superadorador al propuesto por Ávila; y al que quieren despojarlo de la oficina principal de uno de los sindicatos más poderosos que tiene la región.
En su redes sociales, Martínez escribió: “Buena reunión con los compañeros de la actividad. Jubilados y desocupados con amplias expectativas, y con Mario Mansilla unificando ideas”.
“Es la mejor gratitud haber hecho las cosas bien, a pesar de las circunstancias que tuve que atravesar. Me siento orgulloso. Recibí mensajes por WhatsApp y llamadas dándome fuerzas y aliento en este nuevo proyecto en el que vamos a transitar todos juntos y con muchas esperanzas”, añadió.
Martínez, que deslizó la posibilidad de participar de la contienda sindical -como lo hizo en 2016-, sumando al experimentado Mansilla, prometió fotos con otros sectores que no estarían conformes con la conducción del “Loma”. Se enciende la llama de la discordia petrolera.