Las autoridades nacionales de la central alquilaron una casa en un barrio de Rawson para que voten los afiliados. No es un sitio cómodo a la medida del proceso. Hay malestar.
El alquiler de una vivienda en el barrio Luis Vernet de Rawson para que sufraguen los estatales comprendidos en la Central de Trabajadores de la Argentina este martes 3 de noviembre, despertó la bronca y consecuente debate en las altas esferas provinciales y nacionales de la estructura sindical.
Ocurre que la vivienda fue incorporada recientemente como lugar habilitado para votar. Sin embargo, no reúne las condiciones mínimas para que se celebre el acto eleccionario, teniendo en cuenta que fue alquilada hace apenas tres días y no garantiza la seguridad mínima para cumplir esa tarea.
Allí funcionará la mesa 41. Resulta un acto inapropiado que los afiliados tengan que dirigirse a una vivienda para elegir a los representantes de una de las centrales más relevantes del sistema gremial argentino. La decisión no está a la altura de los dirigentes que merece la CTA. Un acto de desprecio incluso para el mismo acto eleccionario.
Una medida que debería ser estudiada. O en efecto, ameritaría recurrir la mesa para garantizar la nitidez del comicio. Es, al menos, desconsiderado, por parte de las autoridades nacionales de la CTA, autorizar el sufragio en un sitio incómodo para el proceso.
Dos listas disputarán la elección. La lista 2, que encabeza Edgardo Hompnaera; y la 10, liderada por Tomás Montenegro.