Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y su esposa, Cilia Flores, se declararon inocentes ante un tribunal federal de Nueva York, Estados Unidos, tras la presentación de nuevos cargos por presunta conspiración para cometer tortura.
Durante la audiencia, presidida por el juez Alvin K. Hellerstein, Maduro rechazó las acusaciones y las calificó de falsas. “Rechazo este documento en su totalidad”, afirmó ante el magistrado. Por su parte, Flores sostuvo que es “completamente inocente”, según los reportes difundidos sobre el proceso judicial.
Los nuevos cargos fueron presentados por la Fiscalía el 8 de octubre y están relacionados con presuntos actos de tortura contra opositores políticos y ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. La acusación sostiene que personas vinculadas al Gobierno habrían cometido persecuciones, amenazas, agresiones y otros abusos. Estas imputaciones deberán ser examinadas en el marco del proceso judicial.
La audiencia tuvo lugar una semana después de que el juez rechazara la solicitud de arresto domiciliario presentada por la defensa de Flores, que alegó problemas de salud y un deterioro físico durante su detención en Brooklyn. Además, el juicio, inicialmente previsto para el 1 de julio de 2027, fue aplazado dos semanas y quedó programado para el 14 de julio de ese año.
Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York tras su captura en Caracas en enero de 2026 durante una operación militar estadounidense, según el texto de referencia. El mandatario venezolano se definió como un “prisionero de guerra”, mientras que su defensa cuestiona la jurisdicción de Estados Unidos y sostiene que le corresponde inmunidad como jefe de Estado en ejercicio. Ambos mantienen su declaración de inocencia frente a los cargos que enfrentan.