El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la estabilidad financiera mundial enfrenta tres amenazas capaces de provocar fuertes turbulencias en los mercados internacionales. Según su informe de octubre, los riesgos persisten pese a la resistencia de las principales economías.
El primer peligro es una posible caída de las acciones vinculadas con la inteligencia artificial (IA). El organismo alertó que una rentabilidad inferior a la esperada podría desplomar las cotizaciones de las empresas tecnológicas y extender las pérdidas a otros sectores. Además, destacó el creciente peso de estas compañías en el mercado de deuda corporativa.
La segunda amenaza es el aumento de los rendimientos de los bonos soberanos, en un contexto de elevada deuda pública, presiones inflacionarias e incertidumbre fiscal. Una suba abrupta podría reducir el valor de otros activos financieros, encarecer el crédito y generar dificultades para las instituciones que utilizan títulos gubernamentales como garantía.
El tercer riesgo está relacionado con los ciberataques contra bancos, sistemas de pagos y proveedores tecnológicos. El FMI señaló que la digitalización del sector financiero incrementa la exposición a incidentes capaces de interrumpir servicios esenciales. Según el informe, en más del 70 % de los casos registrados durante 2026, los proveedores de software prácticamente no tuvieron tiempo de corregir las vulnerabilidades antes de que fueran explotadas.
El organismo también alertó que los bancos que concentran el 22 % de los activos bancarios mundiales podrían quedar por debajo de los mínimos regulatorios de capital en un escenario adverso. Ante este panorama, recomendó controlar el endeudamiento, garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reforzar la ciberseguridad para reducir la posibilidad de una crisis financiera global.