El paso del huracán Isaías por el noroeste de Florida, Estados Unidos, dejó cuatro personas fallecidas, importantes daños materiales y cortes de energía. Aunque el fenómeno se debilitó hasta alcanzar la categoría 1 durante este sábado, las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo de inundaciones.
Isaías tocó tierra cerca de Destin durante la madrugada, con vientos sostenidos de hasta 145 kilómetros por hora y fuertes precipitaciones. Antes de llegar a la costa, el sistema había alcanzado brevemente la categoría 3, lo que lo convirtió en un huracán de gran intensidad.
El fenómeno provocó la caída de árboles, calles anegadas, voladuras de techos y daños en la infraestructura. Ante la gravedad de la situación, las autoridades declararon el estado de emergencia en 27 condados de Florida, mientras las alertas también alcanzaron a Georgia y Alabama.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, pidió a la población permanecer a resguardo y evitar circular por las carreteras. El Centro Nacional de Huracanes advirtió sobre el peligro de la marejada ciclónica, las condiciones meteorológicas extremas y las inundaciones repentinas en las zonas afectadas.
En paralelo, decenas de miles de personas evacuaron sus hogares y más de 471.000 usuarios quedaron sin suministro eléctrico en Florida y Alabama, según el portal PowerOutage.us. Isaías es el primer huracán de la temporada atlántica de 2026, un período que habitualmente se extiende hasta noviembre.