Flybondi solicitó el concurso preventivo de acreedores ante la Justicia comercial con el objetivo de reestructurar sus pasivos y buscar una salida ordenada a la crisis financiera y operativa que atraviesa la compañía. La presentación fue realizada el 2 de octubre.
El expediente quedó radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial n.º 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi. El proceso permitirá a la aerolínea negociar con sus acreedores bajo supervisión judicial y evitar, por el momento, un eventual escenario de quiebra.
Las obligaciones conocidas públicamente superan los 4.000 millones de pesos y podrían alcanzar los 4.600 millones al sumar intereses y costas. A esto se agregan deudas con EANA, Intercargo, proveedores de combustible, arrendadores y talleres de mantenimiento, además de reclamos laborales y de pasajeros.
La crisis también provocó un fuerte deterioro de la operación. Flybondi llegó a agosto de 2026 con apenas tres aeronaves en territorio argentino sin actividad comercial, mientras otras diez fueron devueltas a sus arrendadores. Dos aviones que permanecen fuera del país acumularían, además, pasivos cercanos a los 5,5 millones de dólares por tareas de mantenimiento.
El impacto se reflejó en el tráfico aéreo: la compañía pasó de transportar 254.533 pasajeros de cabotaje en agosto de 2025, con el 17% del mercado doméstico, a apenas 1.865 en agosto de 2026, equivalentes al 0,1%. El concurso preventivo abre ahora una etapa decisiva de negociaciones para determinar la continuidad de la aerolínea.