Al alicaído contexto económico que atraviesa Trelew, la mayoría de los concejales -que hoy resisten a la licuadora inflacionaria a partir de onerosos sueldos- le aplicó este viernes otro golpe a la ciudadanía: en octubre se pagarán más caros los servicios esenciales.
Los ediles, a petición del OMRESP y con el aval político del Municipio, sancionaron una ordenanza que establece un Fondo de Emergencia para la Cooperativa Eléctrica de Trelew. Ese mecanismo de recaudación será aplicado directamente al usuario, que en los últimos años debió pagar las incompetencias de sendas gestiones cooperativistas, incluidas las intervenciones.
La Cooperativa es deficitaria. Y no podrá enderezar el barco siquiera con los tarifazos que aplica el poder político, a requerimiento insistente y rogativo del Consejo de Administración. El problema son los costos; pero no existe sinceramiento. A ello se suma el ahogo permanente del Sindicato de Luz y Fuerza, que reclama desde antes de Cristo.
Solo tres concejales se negaron a levantar la mano: Alicia Severich, Juan Aguilar y Rubén Cáceres. El resto aplicó el manual. Y habilitó que servicios esenciales como la luz y el agua, entre otros, eleven sus tarifas. Quizás se den cuenta cuando abandonen los atriles, aunque la política es generosa con ellos, y siempre les conserva un lugar.
En octubre las boletas se imprimirán con aumentos. Y los usuarios, quizás, deban ajustar sus gastos primarios para poder cumplir ante la Cooperativa Eléctrica, que sigue ingresando gente contratada, inútil, pero servil a interés mezquinos.