Un uniformado escribió una nota al gobernador Torres, al ministro Iturrioz y al jefe de la fuerza. “Sueldos miserables” y “estamos al límite de nuestras capacidades”, un crudo relato. Absoluto desánimo es el que atraviesa el personal de la Policía del Chubut. Un golpe moral que no conoce límites. Y hasta alerta sobre las consecuencias, a veces, drásticas. El escenario es complejo para todos los sectores. Pero a diferencia de otros trabajadores del Estado, el uniformado no está amparado por estructuras sindicales que protejan su labor o negocien mejores condiciones. No existen interlocutores, más allá de la existencia del COBIPOL, hoy sumamente cuestionado. La “situación crítica nos pone al límite de nuestras capacidades”, describió un policía a través de un comunicado compartido con “Azules Chubut Informa” en Facebook. Los trabajadores están atravesados por “sueldos miserables que nos ponen en un punto crítico”, explicó el uniformado al advertir acerca de momentos extremos con los que se debe lidiar. “Cuántos suicidios, qué más esperan para tener una policía decente”, se preguntó. La nota, dirigida al gobernador Ignacio Torres, al ministro de Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz; y al jefe de Policía, Andrés García, está escrita a corazón abierto. “Es con profunda preocupación y un sentimiento de urgencia que me dirijo a ustedes en representación de los empleados policiales del Chubut. La situación económica que atravesamos es crítica y nos pone al límite de nuestras capacidades”, consigna. “Nuestros sueldos son miserables. No alcanzan para cubrir las necesidades básicas de nuestras familias. El costo de vida aumenta día a día, y nosotros, que trabajamos para proteger a la comunidad, nos encontramos sin poder llegar a fin de mes. Es una realidad injusta y dolorosa”, planteó. Prosiguió: “Trabajamos en condiciones difíciles, arriesgando nuestra integridad física y mental para garantizar la seguridad de todos. Sin embargo, además de no ser respetados y muchas veces repudiados, parece que nuestro esfuerzo y dedicación no son valorados ni reconocidos. La falta de recursos y la indiferencia hacia nuestras necesidades básicas nos desmoraliza y afecta nuestra capacidad para servir con la misma pasión y compromiso de siempre”. “Señores -añade el escrito-, les pedimos que nos escuchen, que vean la realidad que vivimos. Necesitamos sueldos dignos, que nos permitan vivir con decencia y tranquilidad. Necesitamos condiciones laborales justas, que nos permitan hacer nuestro trabajo sin la angustia de no saber cómo llegar a fin de mes, qué brindarles a nuestras familias; además de que llega fin de mes y el Banco del Chubut nos saca todo el sueldo, debiendo hacer adicionales cuando hay, o los hacen los oficiales usando nuestro franco para poder juntar un peso más”. El efectivo señaló que “la moral de los empleados policiales está en un punto crítico. Ya tuvimos cuántos suicidios, qué más esperan para tener una policía decente, bien paga. Es hora de actuar, de tomar medidas concretas que reflejen el valor que le dan a quienes arriesgamos la vida por la seguridad de todos”. “Esperamos una respuesta, una acción, un gesto que nos haga sentir que no estamos solos, que nuestra lucha es compartida, es escuchada y sobre todo nos dan respuestas”, culminó el uniformado. Navegación de entradas El oficialismo se levantó y dejó sin quórum la sesión