Los derechos “No se suspenden. No se negocian. Se garantizan” fue el lema. La movilización por el centro de Trelew se suspendió por la lluvia.
Trabajadores y familiares de pacientes que asisten a Nicadpi, provistos de carteles, recorrieron el interior del edificio para visibilizar los derechos que, entienden, deben ser garantizados.
Bajo el lema, los derechos «No se suspenden. No se negocian. Se garantizan», la institución concretó una actividad para que la comunidad se interiorice entiendan que el Gobierno intenta “vulnerar los derechos” de las personas con discapacidad.
Primeramente, la idea era realizar una movilización por el centro de Trelew; pero debido a la copiosa lluvia, Nicadpi reorganizó un encuentro en sus instalaciones. Desde la institución, señalaron que “cuando se vulnera un derecho, se comprometen la calidad de vida, la autonomía, la inclusión y los proyectos de vida de las personas con discapacidad y sus familias”.
La actividad, explicaron desde la entidad, mostró que estos derechos “atraviesan la vida cotidiana, los apoyos, la autonomía y las oportunidades de participación”. Y que los carteles elaborados con el aporte de los concurrentes se utilizarán cuando sea posible.
Al culminar, apuntaron: «Hacemos visible nuestro reclamo. No pedimos privilegios. Exigimos que se respeten los derechos reconocidos por las leyes y por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. A nuestros diputados nacionales les pedimos compromiso, responsabilidad y decisiones concretas. Detrás de cada prestación, institución y apoyo hay personas, familias y proyectos de vida que deben ser respetados. Los derechos de las personas con discapacidad no se negocian, no se postergan y no se suspenden”.