El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó que Rusia no se prepara para una guerra con Europa y sostuvo que Moscú no tiene planes ni motivos para agravar la situación con los países europeos.
Durante el Foro Internacional de Culturas Unidas, celebrado en San Petersburgo, Putin cuestionó las recientes declaraciones del ministro de Defensa de Estonia, Martin Herem, sobre un eventual conflicto con Rusia, calificándolas de provocación y de “disparate”.
El mandatario ruso también rechazó las advertencias sobre un posible ataque contra Europa y aseguró que Moscú no prepara acciones militares contra el continente. Además, afirmó que Rusia continuará abordando la situación de la población rusoparlante de los países bálticos por vías humanitarias y dentro del derecho internacional.
Putin sostuvo que determinados sectores europeos “agresivos” buscan presentar a Rusia como una amenaza para justificar el incremento de los gastos militares y, según su versión, continuar utilizando a Ucrania y a los ucranianos como “carne de cañón” contra Moscú.
Las declaraciones se producen mientras los países miembros de la OTAN incrementan sus inversiones en defensa ante la percepción de una amenaza rusa. Putin ya había cuestionado en junio las versiones sobre un eventual ataque contra la Alianza Atlántica y preguntado qué sentido tendría para Rusia entrar en una guerra con Europa y la OTAN.
Foto: Pelagia Tikhonova / Sputnik.