La Iglesia católica de Panamá reconoció y pidió perdón públicamente este martes por al menos 24 denuncias de abusos sexuales contra menores y personas vulnerables ocurridos entre 2001 y 2025. La declaración fue realizada por el arzobispo metropolitano José Domingo Ulloa, durante la presentación de un informe elaborado por una comisión internacional independiente.
El informe identificó que nueve de los casos involucraban a menores de edad y que en cinco de ellos se produjo la dimisión del estado sacerdotal de los agresores. Ulloa destacó que esta iniciativa fue impulsada sin requerimiento judicial ni mandato del Vaticano, con la intención de fomentar la confianza de otras posibles víctimas para denunciar y recibir apoyo.
Pese al reconocimiento, el documento señala deficiencias en los procesos de registro y seguimiento de los casos, lo que dificultó la reparación a las víctimas y la prevención de futuros abusos. La comisión recomendó establecer protocolos claros, evaluación del daño, y formación especializada para el personal encargado.
La investigación incluyó el análisis de archivos eclesiásticos secretos, testimonios y encuestas, revelando la ausencia de evaluación integral del daño a las víctimas y el poco acompañamiento especializado. Además, se constató que las denuncias han sido mayormente presentadas por las víctimas, sin actuaciones de oficio por parte de la Iglesia.
Finalmente, la comisión pidió implementar medidas de prevención más rigurosas, incluyendo códigos de conducta, regulación del entorno digital, selección y formación continua de candidatos, y mecanismos efectivos de seguimiento y verificación. El arzobispo Ulloa reiteró el compromiso de la Iglesia para acompañar a las víctimas y restaurar la justicia.
Foto: EFE/ Bienvenido Velasco.