Ecuador inició un nuevo periodo de toques de queda nocturnos en cuatro provincias durante 15 días, como parte de la estrategia del Gobierno para contener la violencia vinculada al crimen organizado. La medida restringe la movilidad entre las 00:00 y las 05:00.
El presidente Daniel Noboa recurrió desde 2024 a estados de excepción y toques de queda para enfrentar el incremento de los homicidios. Aunque las cifras registraron una reducción durante 2024, en 2025 el país alcanzó un récord de 9.283 asesinatos.
La Policía y las Fuerzas Armadas realizan patrullajes, controles y allanamientos en sectores considerados críticos durante las horas de restricción. Sin embargo, una parte importante de las detenciones corresponde a personas que incumplen el toque de queda, según el análisis citado por EFE.
La consultora en seguridad pública Katherine Herrera señaló que los efectos de estas medidas suelen ser temporales. Como ejemplo, los homicidios pasaron de 697 en mayo a 693 en junio, pero volvieron a subir a 704 en julio, de acuerdo con cifras del Ministerio del Interior.
Herrera sostiene que los toques de queda deben acompañarse de inteligencia criminal y penitenciaria, control de armas, investigación patrimonial y acciones contra la impunidad y la corrupción. El objetivo, explicó, es desarticular las estructuras criminales y fortalecer de manera permanente la presencia del Estado.
Foto: EFE/ José Jácome.