La controversial labor ejecutiva del ministro de Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz, parece llegar a su epílogo. Más allá de rechazar cualquier especulación y exhibir entereza, el funcionario en cuestión admite internamente que es objeto de versiones que lo depositan en el próximo casillero de salida del Gobierno provincial.
Ocurre que un bloque considerable de intendentes cordilleranos promueve el regreso del exministro Miguel Castro, al siempre demandante Ministerio de Seguridad y Justicia. Independiente de su empeño, que podría equilibrar la balanza negativamente, Iturrioz siente sobre su espalda la presión de jefes distritales del oeste chubutense, una postura que respetada por el gobernador Ignacio Torres.
Además, con Castro, el mandatario provincial bebió en su incipiente carrera política las mieles de una misma colmena. No se desconocen, enarbolaron la insignia del mismo líder político.
Cierto es que Iturrioz pretende demorar su desvinculación con el Gobierno rechazando cualquier sospecha. Pero versiones firmes indican que no existe rendición a las pretensiones de los intendentes.
La llegada de Castro también significaría el regreso a la esfera pública de Néstor Rubén Becerra; quien alguna vez fue investigado por la Justicia por negociaciones incompatibles con la función pública.
Los intendentes que impulsan a Castro se movilizan a partir de lo que entienden un acuerdo con el Ejecutivo. “Sería el acta de paz”, dijo un calificado analista a Cinco Claves.
Al exintendente de Cholila la dirigencia política ampliada le reconoce su capacidad dialoguista. Justamente, la tarea de Castro no se limitaría solo a conducir Seguridad, también sería asignado coordinador de la campaña reeleccionista de Ignacio Torres. Un rol clave.
El arribo del exfuncionario imprimirá experiencia al Gabinete, más allá de cuestionamientos propios que recaerán sobre la figura de Castro. De concretarse, ingresará al Gobierno un dirigente con respaldo institucional de los intendentes, determinada influencia y apoyo de un vasto sector del peronismo.