Reina un inquietante malestar entre los comisarios de distintas dependencias de Chubut, por lo que consideran desmanejos o desinterés de los jefes de la Policía ante situaciones de extrema sensibilidad.
Luego de que trascendiera la feroz agresión al cadete en Rawson -por cierto su pronóstico continúa delicado-, muchos comisarios lamentaron por lo bajo la apatía demostrada por quienes están al frente de la fuerza de seguridad.
Insensibilidad, indiferencia, trato inhumano, bajo esos términos plantearon algunos comisarios -nadie puede exponer públicamente su postura por temor a traslados o despidos- su enojo ante el silencio preocupante de los jefes de Policía.
Alguno sugirió incluso que los altos mandos de la fuerza estatal deberían renunciar, ya que sostienen un silencio sepulcral profundo, cuando deberían pronunciarse por la gravedad de lo sucedido en la Escuela de Cadetes.
El joven permanece internado en el Hospital Santa Teresita de Rawson, bajo estricto control médico.
Ninguna autoridad se expidió sobre lo acontecido; un desapego absoluto a la integridad humana.