A días del plenario radical en Esquel, Sergio Guajardo, planteó una UCR federal, con amplia participación de las bases; distinta al centralismo conservador que, entiende, propone la otra corriente interna.
Celebró el proceso interno de elección de autoridades, interpretó que es “saludable”, sin embargo, pidió que la elección del sábado sea secreta, ya que “a mano levantada después pueden existir represalias”.
Guajardo, en diálogo con Cinco Claves, señaló que su sector persigue los principios de una UCR federal, participativa. “Queremos llevar adelante la participación y el protagonismo de los radicales dentro de un espacio de poder”, afirmó.
Para el dirigente, el voto secreto es una condición fundamental para garantizar la libertad de los afiliados. Consideró que una elección a mano alzada podría generar presiones y condicionar la decisión de quienes participen del plenario.
Guajardo describió el escenario interno como una disputa entre “dos corrientes bien marcadas”: una que identificó como la UCR nachista y otra, a la que pertenece, que definió como la UCR federal.
En ese marco, destacó el trabajo territorial que viene realizando en distintos puntos de Chubut. Afirmó que recorre la provincia con recursos propios y que participó de las asunciones de los comités, con el objetivo de mantener un vínculo directo con la militancia.
El dirigente también recordó una autoconvocatoria de comités realizada en Paso de Indios, a la que, según indicó, asistió presencialmente el 70% de los órganos partidarios. Para Guajardo, ese encuentro fue una muestra de la capacidad de organización de las bases radicales.
Entre los temas que impulsan su sector mencionó el debate en torno a la denominada ley Caminoa y la reelección indefinida. Sostuvo que las modificaciones y posteriores retrocesos contradicen la defensa del republicanismo, la Constitución y los principios establecidos en la Carta Orgánica de la UCR.
PARTICIPACIÓN
Guajardo afirmó que su propuesta busca recuperar la participación interna y evitar que las decisiones sean impuestas desde estructuras vinculadas al poder. “Queremos que el radicalismo sea artífice de su propio trabajo”, sostuvo, al plantear un partido con mayor protagonismo de sus militantes.
Finalmente, anticipó que su espacio impulsa formalmente la creación de una corriente federal de la UCR. El objetivo, explicó, es que el radicalismo tenga capacidad real de decisión dentro de eventuales alianzas de gobierno y que sus dirigentes y militantes participen activamente en la definición de políticas y en los espacios de poder.