Una riada repentina golpeó este miércoles varias localidades del distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, dejando al menos 55 muertos y 403 personas desaparecidas, según las autoridades. Entre los desaparecidos hay 341 extranjeros, incluidos dos ciudadanos españoles.
El desbordamiento del río Bhote Koshi afectó a pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas, además de interrumpir una de las principales rutas terrestres entre Nepal y el Tíbet. Al menos 29 personas fueron rescatadas y las autoridades desplegaron seis helicópteros militares y otros ocho operados por empresas privadas.

El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, atribuyó la riada a un terremoto registrado horas antes, que habría provocado un gran deslizamiento de tierra y bloqueado temporalmente el cauce del río. La masa de agua llegó a la zona hacia las 9:15 hora local y golpeó con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi.
La emergencia también provocó graves daños en la infraestructura. Al menos 27 puentes fueron destruidos y una central hidroeléctrica resultó afectada. Los equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar a las personas desaparecidas y determinar el alcance total de la tragedia.
El presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, pidió intensificar las tareas de rescate y asistencia, mientras China también llamó a hacer todo lo posible para reducir el número de víctimas. La zona afectada es además un importante corredor para peregrinos que viajan al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet.
Foto: EFE/EPA/NARENDRA SHRESTHA.