Es para reabrir la vía diplomática y llegar a un acuerdo definitivo. Tras dos noches consecutivas sin bombardeos, Estados Unidos e Irán mantienen una tensa calma que alimenta las expectativas de un posible regreso a las negociaciones. Desde Washington aseguraron que el presidente Donald Trump decidió dar margen a la diplomacia, aunque advirtieron que las fuerzas estadounidenses permanecen preparadas para responder si el conflicto vuelve a escalar. El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, sostuvo que la Casa Blanca busca abrir una ventana para el diálogo con Teherán. Sin embargo, remarcó que el despliegue militar en la región continúa y que la capacidad de respuesta se mantiene intacta frente a cualquier nueva amenaza. Del lado iraní, el portavoz militar Mohamad Akraminia confirmó que las operaciones fueron suspendidas luego de que cesaran los ataques estadounidenses. No obstante, advirtió que, si Washington reanuda los bombardeos, la guerra podría expandirse y provocar una mayor desestabilización en Medio Oriente. El foco de la tensión sigue siendo el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico para el comercio mundial de petróleo y gas. Pese a los acuerdos de alto el fuego alcanzado en los últimos meses, las hostilidades volvieron a intensificarse recientemente y el paso marítimo continúa registrando restricciones para la navegación. Foto: Amirhosein Khorgooi/ISNA via AP. Navegación de entradas Milei cruzó a Lula y Brasil citó al embajador argentino