Con esa metodología, el Ejecutivo busca disminuir el poder sindical. La herramienta es rechazada por la CGT. El Gobierno nacional avanza en la implementación de la reforma laboral con una estrategia centrada en promover convenios colectivos de trabajo por empresa, una modalidad que busca descentralizar las negociaciones laborales y reducir el peso de los sindicatos de actividad en las relaciones entre empleadores y trabajadores. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, mantiene reuniones con empresarios de grandes compañías y pymes para explicar los alcances de la Ley 27.802 de Modernización Laboral. La iniciativa apunta a que empleadores y trabajadores negocien directamente las condiciones laborales dentro de cada empresa. Uno de los principales cambios introducidos por la normativa establece que los convenios de empresa o regionales podrán prevalecer sobre los convenios de actividad, incluso cuando contemplen condiciones menos favorables para los trabajadores. Desde el Gobierno sostienen que la medida brinda mayor flexibilidad y autonomía para adaptar los acuerdos a cada realidad productiva. La Confederación General del Trabajo (CGT) cuestiona la iniciativa al considerar que fragmenta la representación gremial y debilita el modelo sindical argentino. Además, advierte que la nueva legislación podría habilitar negociaciones con menores beneficios laborales respecto de los convenios generales de cada actividad. La reforma también facilita la creación de sindicatos de empresa, permitiendo que obtengan personería gremial si reúnen mayor cantidad de afiliados cotizantes que el sindicato preexistente dentro de una compañía. Sin embargo, especialistas señalan que la aplicación de este esquema podría generar conflictos judiciales y nuevas tensiones dentro de las empresas. Foto: Infobae. Navegación de entradas Malvinas: un diputado criticó al vocero presidencial Se mantendrán las restricciones a Cristina Kirchner