La situación se profundizó con el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de Donald Trump.
Cuba sufrirá este jueves prolongados apagones durante toda la jornada y prevé que el mayor corte del suministro, en el momento de máxima demanda, deje sin corriente a un 52 % de la isla.
La isla vive desde mediados de 2024 una grave crisis, marcada por extensos apagones de más de 15 horas en La Habana y hasta dos días seguidos en otros territorios; que se profundizó con el asedio petrolero impuesto por el Gobierno estadounidense desde enero.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.445 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.000 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- llegará a los 1.555 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- será de 1.585 MW, informó la UNE.
La crisis energética cubana se explica por la conjunción de un factor estructural, un sistema energético profundamente obsoleto, y un elemento coyuntural, el bloqueo petrolero iniciado en enero por EE. UU.
En esta jornada seis de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no están operativas por averías o trabajos de mantenimiento (responsables del 40 % del mix energético).
Otro 40 % del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía, que precisa diésel y fueloil, está parada desde enero por el bloqueo de EE. UU., una acción calificada por la ONU de contraria al derecho internacional.